Como la flor
que te regala
el roble...
te regalo mis versos.
IVP
Eros,
rondaba me alcoba
silente.
Añoraba tus labios,
incitada a la caricia
te hiciste presencia
en la tenue luz
de una frágil véla.
Bailabas desnudo
y caliente de amor,
hervía el deseo.
Tu cuerpo transparente
suspendido en el mío.
Mi cuerpo libre
se entregaba a tus fuerzas.
Eros,
continuó silente,
envidioso.
La tenue luz de la frágil vela
menguó...
Rozamos nuestros cuerpos
abrimos las puertas del paraíso.