Como la flor
que te regala
el roble...
te regalo mis versos.
IVP
Me tomó por sorpresa la tarde
suya fui en el ocaso.
La calidez envolvió mi cuerpo
desnudo de ansiedades.
Tomé de ti, lo que se me antojó.
Nada turbó mi pensamiento, solo tú.
Estabas sereno, entre cálido y frío.
Embriagado con el néctar
de mi cuerpo, depositado en tí.
Cual ladrón al acecho,
tomaste mis pechos,
entraste en mi cuerpo.
Friolenta me entregué,
sintiéndome ninfa en aguas
de un mar vanidoso.
Sintiéndote un dios
omnipotente, mío.
Yo, mar, fui tuya.
Tú, mar, fuiste mío.