Como la flor
que te regala
el roble...
te regalo mis versos.
IVP
Al toque de tus manos
fui camaleón.
Se endureció mi cuerpo
como rígida estatua.
Un fino manto de sudor
cubrió mis caderas.
Dilatadas pupilas
delataban el placer
que me poseía.
Danzando cadenciosa
me entregué a tus deseos.